|

|
|
La Luna brilla en
el en el bosque iluminando con su luz tenue los caminos que parecen
diluirse en la noche oscura
Quiero acompañarte a tu propio bosque encantado privado y que ahí puedas
proyectar y realizar tus sueños |
| |
MARCO AURELIO VALENTINO ALIAS EL ESCUPIDOR
(Personaje real...)

He conocido en mi vida ejemplares masculinos sumamente
insólitos.
Hoy presento a Marco Aurelio Valentino alias "El escupidor"
Acá en esta foto se ve a Marco Aurelio mi príncipe azul, intentando usar una
computadora. El pobre hombre transpira y se pregunta como tocar las teclas para
que salga la palabra mamá. Pues ese fue su problema. Su problema que lo lleva a
ser Marco Aurelio "El escupidor" fue su madre de la cual algún día
hablaré pero no acá.
Doña Barbaridad era su madre, la cual tuvo un hijo seguramente con luces pero
ella se las apagó. Todo fue culpa de Don Funesto. Pero esto cuento te lo cuento
en otra momento
El problema de Marco Aurelio era que no tenía, digamos, mucho cerebro y un raro
problema que no he visto por más enciclopedias que lea su etimotología.
Marco Aurelio en la foto está algo descuidado pero siempre salía afeitadito. Y
se miraba al espejo y fue la primera vez que vi. a alguien decirse a si mismo
"Soy hermoso, que bonito que soy" y darse besitos en sus propios
hombros.
Marco Aurelio hablaba a los gritos, y tenía gran entusiasmo en todo lo que hacía
¿Qué es lo que hacía? No tengo la menor idea.
Pero llamaba por teléfono y lo llamaban todo el tiempo. Y hablaba a los gritos
abriendo la ventana y escupiendo
Hablaba muy fuerte y todos los que pasaban y los vecinos escuchaban su diálogo
Aunque ese diálogo no tenía mucho sentido. Seguramente hablaría en clave para
guardar lo confidencial de sus negocios.
Eran sus negocios. Siempre tenía negocios y me decía. "No seas negativa
cuando los concrete te aviso" Cuando yo osaba preguntarle, caminando sobre
una montaña de callos que se sacaba de noche
(Se sacaba pedazos de sus pies de noche y formaba montañas infranqueables)
Marco Aurelio escupía en una calle de pocos paseantes. Y de la calle lo
saludaban: “asqueroso” ( Era un hombre muy popular en el barrio, siempre lo
saludaban)
Luego si una osaba ir con él, y era más osada y caminaba con el caballero por
las calles céntricas concurridas, el problema era que también escupía. Y no
se daba cuenta de que les escupía a las personas. Los hombres no decían nada.
Pero las mujeres bien vestidas lo llamaban "Asqueroso, Bestia, Inmundo"
Sinceramente Marco Aurelio lo hacía sin querer. Era un raro tic.
Nunca lo vi. concretar negocio alguno. El decía que tenía mala suerte.
Pero, para mí, el
problema era que cuando iba a concretar un negocio, se le salía un escupitajo y
lo echaban con asco.
No sé como se llama la enfermedad y que forma de cura habrá...
Dicen los que saben que Marco Aurelio Valentino tenía gustos culinarios muy
extraños.
Cocinaba guisos de fideos, carne, papas y cebollas. Le ponía una cantidad
extrema de cebolla. Pero lo raro es que ponía esas cosas crudas y luego ponía
un litro de aceite encima. Con lo cual el resultado era fideos flotando en
aceite hervida cruda. Carne toda llena de aceite y mucha cebolla hervida en
aceite
Sé que no me creen pero la cocina aureliana se basaba en aceite
Creo que como siempre las madres tienen la culpa de todo. Debe de haberle enseñado
su madre Doña Barbaridad
Sus gustos en la comida eran café con leche acompañados de grandes panes con milanesas.
longanizas, mortadela. El siempre le ponía pan a todo, hasta a la pizza. Y esos
sándwiches estilo marcoaurelianos los metía dentro de la leche con pizca de café
y se los comía como galletitas dulces.
Luego, contento, servia fideos y llenos de esa sopa con tanto aceite
También comía ajos crudos. Cebollas crudas. Pan con milanesa y dulce de leche
(las compraba hechas, por suerte...) Galletitas enteras con queso de rallar . Abría
su boca y las tragaba enteras.
El resto del mundo usa el queso de rallar para condimentas y la manteca en el
pan en forma muy mesurada
El ponía la manteca en grandes trozos con pedazos enormes de queso de rayar
Y se lo comía todo
Ustedes pensarán que Marco Aurelio era gordo. Pero no lo era. Se pasaba
corriendo alegremente haciendo sus negocios.
Quizás lo imaginen con problemas estomacales. Muchos no tenía, aunque daba
grandes eructos todo el día.
Las escupidas no tenían que ver con eso. Tomaba además grandes vasos de “vinito”.
El vino era infaltable. Puede ser que por eso viviera tan exaltado
Cuando venían visitas siempre tenía una toalla encima de su cabeza. Decía que
le dolía la cabeza cosa que sería verdad para ese pobre hombre a quien enseñó
artes culinarias Doña Barbaridad
La mujer de matrimonio amigo. Ël, borracho y ella sufrida, como cualquier mujer de
borracho, lo saludaba en las pocas veces que la vi sonreír:: "Hola Ali
Baba". Por el turbante. Por que siempre atendía a las visitas con la
toalla grande doblada cual turbante
Cuando venían visitas siempre hacía asado. Pollo o carne asada
con ensaladas. La cocina aureliana tenía asado casi crudo por dentro y quemado
por fuera (Pues la parrilla ignoro por qué largaba grandes llamaradas y se
quemaba el asado, y el hombre lo daba por cocinado). Las ensaladas eran de
tomate, lechuga y cebolla. Hacia una ensalada aparte para los que no gustaran de
su imprescindible cebolla. Y se le olvidaba ponerle ajo. Además el ajo hay que
picarlo y como el se comía cabezas de ajos enteras, no los picaba para la ensalada
El problema era que la lechuga no la lavaba
Contaban que en una ocasión en que una cuñada llamada Soraya (tenia varias cuñadas) vino a
cenar con otros familiares de aquel entonces. Se quedó mirando el plato con
gran angustia. Esta persona era una mujer cautelosa y con tacto y no le gustaba
criticar ni agredir a nadie. Totalmente paralizada miraba su plato. Como no
comía.
Y Marco Aurelio contaba sus aventuras a los gritos. Pero, Marco Aurelio era
hospitalario, de pronto le dice "Soraya come que se enfría" .. La pobre
mujer le dijo perpleja, horrorizada y señalando la lechuga con el
dedo. "Está
sin lavar la lechuga, perdóname Aurelio, pero tiene un .gusano".Luego,
Soraya se levantó y corrió al baño llorando a viva voz.
Esa mujer no pudo volver a comer un asado en su vida. Y se hizo
vegetariana. Cuentan que luego de esa situación traumática lavaba las hortalizas
por horas y las dejaba en vinagre. Tampoco volvió a probar ensaladas en casas
ajenas.
Nota aclaratoria: Aurelio fuera de sufrir dolores de cabeza
que le hacían ponerse el turbante gozaba de muy buena salud
física. Puesto que, de salud mental, estaba ¡rematadamente loco!.
5411-4506-9707 |
 |
|
Volver a Cuentos Divertidos
Volver
a Página Principal
|