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ESPERANDO QUE LLAME...
Alguna de
las causas de la no dulce espera
*Todavía
no está clara la índole de la relación. La espera tendría que ver con saber
en que posición estamos en su corazón
*Sucedió
alguna discusión que justifica su desdén o no
*Tuviste
una relación íntima con el caballero en cuestión y después desapareció de
la faz de la tierra
*Todo
estaba bien pero de pronto no llama mas
*Todo
está bien pero siempre la que llama eres tú (cosa que desde ya te digo que no
importa, pues lo único importante es su presencia)
*Trágica:
te debe dinero. Decía mi sabia abuelita "Silvita nunca le des dinero a un
hombre, los caballeros son los que pagan") Pobre abuelita...
*Él
te dijo que te iba a llamar, por que se tomaba un tiempo a ver que es lo que
sentía por ti. (Esto es una pesadilla con Freddy y todo)
E
infinitas posibilidades
Habiendo
atendido a tantísima gente con la misma pregunta, y habiéndolo vivido yo misma
en un pasado (soy mujer..)
Te
cuento esto para que lo pienses
¿Cuántas
cosas podrían disfrutarse en vez de esperar su llamada?. Puedes tener en estos
momentos un trabajo maravilloso. Los hijos pequeños, que crecerán rápido.
Estar de viaje de placer por diferentes lugares de Europa y en cada lugar estar
pendiente de si el susodicho llamó o no. Después del que el mal amor se curó,
te sientes admirada y dolida. Pues el mal amor se cura. Y, por suerte,
muere. Y entonces te gustaría volver a aquella edad que esperaste. Por ejemplo
me gustaría a mí volver a estar con la abuelita, es decir, ir a un pasado
donde podía gozar de su presencia y no estar pendiente de la llamada de no me
acuerdo quién
Por
que yo te entiendo, pues he vivido muchas vidas en una vida. Y seguramente te
atenderé y me preguntaremos que puede pasar.
Pero
me gustaría que fueras como mi amiga Norita a quien dedico esta nota.
Ella
no pregunta solamente con ansiedad sí él llamará. Sino que pregunta para no perder el tiempo
si esa llamada es sufrimiento. Además sus preguntas también tienen que ver con
que tipo de hombre es el que puede o no llamarla. Y sería feliz con él o
infeliz. Pues, muchas veces, esperamos la llamada del que será nuestra ruina.
El ladrón de nuestros sueños e ilusiones.
Que
los hay los hay...
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